Asuntos varios

Diciembre 4, 2019

 

Hay ocasiones, amables lectores, en que quien esto escribe

sufre para encontrar un tema que sea al mismo tiempo

interesante y sobre el que no se haya ya dicho/escrito todo.

Pero se da también el caso contrario, y eso me sucede hoy:

demasiados asuntos relevantes y la imposibilidad de decidirse por uno solo, pues todos tienen gran

importancia.

Así pues, daré un breve repaso a lo que creo que no podemos dejar de atender:

1- El primer aniversario de AMLO ha dado para mucho análisis, balance, medición de opinión pública y catarsis. Desde quienes ven saldos plenamente positivos hasta quienes ven solo resultados negativos, lo cierto es que a un año de gobierno el presidente ha puesto de cabeza al establishment, transformado la manera de comunicar políticamente y ha llegado mucho más allá (para bien y para mal) de lo que se anticipaba. No voy a hacer en este breve espacio juicios de valor ni mucho menos a intentar una calificación (o descalificación) de lo realizado, en buena parte porque me parece que es todavía temprano para otear los alcances de los cambios que están en marcha. Me limito a apuntar lo obvio: pese a una caída importante, el presidente mantiene muy altos niveles de aprobación (rondando el 70%) y su partido encabeza las intenciones de voto de manera abrumadora. En lo económico un año perdido; en seguridad violencia creciente acompañada de osadías cada vez mayores de los distintos grupos del crimen organizado. En lo social la incógnita de los resultados que dará el nuevo enfoque hacia las transferencias y/o apoyos directos a la población. En lo externo la impredecibilidad del vecino del norte que nos tiene siempre en ascuas y un intento, con el que podemos o no estar de acuerdo, por asumir liderazgo político en América Latina.


2- Las dos movilizaciones del 1 de diciembre fueron un poco lo que se podía imaginar: por un lado el Zócalo lleno de simpatizantes o partidarios de AMLO, muchos ahí por su propio pie, otros merced a las ya legendarias técnicas mexicanas de movilización masiva: autobuses, pases de lista, lonches, que no pueden eclipsar el hecho de que con o sin acarreos López Obrador tiene una enorme capacidad de atracción de multitudes. El recurrir a ellas desluce ese atractivo natural del presidente, pero no cualquiera llena el Zócalo, con o sin acarreos. Por su parte, la marcha opositora, por llamarla de alguna manera, logró congregar a un numero mucho mayor de participantes, sobre todo en la Ciudad de México, pero perdió mucho más de lo que ganó en el momento en que permitió que las dirigencias de partidos políticos se montaran en ella. No es lo mismo una manifestación expontánea e independiente que una con colores partidistas incrustados en el mar de blanco. Sea como fuere, ahí están las voces discordantes y el gobierno debe registrarlas, respetarlas y no minimizarlas. Yo celebro la movilización y el activismo político esté yo o no de acuerdo con sus planteamientos.


3- #ElVioladorEresTú . La ya icónica representación de las mujeres chilenas llegó también a México. Lo mismo en el Zócalo que en otras plazas públicas o patios de universidades, mujeres de todas edades, condiciones sociales y filiaciones políticas se quitaron de etiquetas para ponerse UNA consigna: la denuncia a la violencia de genero y al sistema (político, social, cultural) que la permite y promueve. El patriarcado, ese que algunos dicen no existe pero que pesa como una loza sobre millones de mujeres que lo padecen. De aplaudirse la movilización, pero lamentablemente se confirma, una vez más, que los justos reclamos de las mujeres no encuentran el eco debido: si hay vandalismo, porque lo hay, si hay “performance” porque lo hay, el caso es que la violencia sigue ahí, cómodamente sentada y de la mano de la complacencia de buena parte del auditorio masculino que se rehusa a ver lo que está frente a sus narices.

Sobran temas, falta espacio, queridos lectores, pero en este breve repaso espero haber despertado más cuestionamientos que certidumbres. Dudar de lo que uno sabe es el primer paso para aprender cosas nuevas.

 

@gabrielguerrac